El término ciclista es realmente amplio ya que las necesidades que se pueden satisfacer son muchas, desde hacer deporte o disfrutar de la naturaleza, hasta desplazarse a diario por la ciudad.

• Ciclismo urbano

Si quieres moverte por tu ciudad de una forma rápida, saludable y ecológica pásate al ciclismo urbano.

Qué tipo de bici

Las claves a la hora de elegir una bicicleta que nos sirva para movernos por la ciudad son la ergonomía y el equipamiento.

Las bicicletas híbridas son una mezcla entre los modelos de montaña y carretera, que utilizan un manillar recto mucho más cómodo para circular por la ciudad y no dañar tu espalda. Las ruedas no han de ser demasiado gruesas, evitando así que realices un sobreesfuerzo. Puedes utilizarlas tanto en carretera como en pistas o en ciudad.

Las bicicletas de ciudad o paseo son muy confortables y el hecho de ser altas te dan una mayor visibilidad. Están dotadas de cambios con lo que puedes adaptar tu conducción a las posibles pendientes. Suelen venir equipadas con guardabarros, timbre, protector de cadena, etc.

La bicicleta de pedaleo asistido o eléctrica es ideal para personas mayores o con dificultades de movilidad. Dispone de un motor auxiliar que entra en funcionamiento al pedalear ayudándonos así a desplazarnos, también es adecuada para aquellas personas que viven en las zonas altas de la ciudad o para aquellas que se ven obligadas a salvar fuertes desniveles.

Permiten alcanzar velocidades máximas de 25 Km/h, el peso de la batería es de entre 8 y 12 Kg y su autonomía varía de 20 a 60 Km. Recargarlas es muy sencillo con un adaptador que se conecta a la red de 220V.

En el mercado existen diversos modelos de bicicletas eléctricas incluso del tipo BTT o plegables.

La bicicleta plegable está pensada para la ciudad y para viajar ya que es muy fácil de transportar. Tiene poco peso y una vez plegada apenas ocupa espacio.

Existen accesorios específicos para ella y bolsas para transportar la bici una vez plegada.

Al comprar una es importante asegurarse de que la bicicleta no pesa demasiado y de que el sistema de plegado es fácil y rápido. Normalmente se tarda entre 1 y 2 minutos en desplegarla y plegarla.

La diferencia con las bicis normales es que las ruedas suelen ser algo más pequeñas, aunque existen también BTT plegables.

Puedes encontrar en el mercado bicicletas plegables desde 400€.

Las ruedas

En el caso de las bicicletas urbanas, las dimensiones más comunes son 16, 20 y 28 pulgadas.

Las ruedas más grandes permiten circular más relajadamente ya que la dirección es más estable.

Las bicis plegables más frecuentes llevan ruedas de 14 a 22 pulgadas. Como es evidente, cuanto más pequeña sea la rueda menos espacio ocupará la bici una vez plegada.

Si eliges la de 22 pulgadas, al circular no notarás diferencia con tu bici normal. Lo más habitual es elegir las de 16 o 20 pulgadas ya que son las que se adaptan mejor a los paseos medios o largos y dobladas no ocupan mucho espacio.

Las de 14 pulgadas no son tan cómodas para pedalear y no suelen llevar cambios de velocidades.

Los neumáticos es conveniente que tengan un mínimo de dibujo para evacuar el agua sin perder adherencia en casos de lluvia o suelos mojados, la presión de inflado suele variar entre 3 y 4,5 bares.

¿Qué tipo de cuadro?

En sus orígenes, las bicicletas se fabricaban con barra alta buscando así darle una mayor rigidez al cuadro, hoy en día sin embargo, gracias a la calidad de los materiales y a las técnicas de fabricación, las de barra baja son igualmente resistentes con la ventaja añadida de ser más cómodas para circular por la ciudad donde es muy normal tener que parar y arrancar con frecuencia.

Elementos imprescindibles

Para asegurar una buena funcionalidad de la bici como medio de transporte conviene que nuestra bici tenga:

  • Aurreko eta atzeko lohi-babesak
  • Kate-estalkia
  • Lapurren aurkako sistema
  • Parrilla edo gauzak eramateko osagarriren bat
  • Saskitxoa
  • Jarleku ona

También existen en el mercado guardabarros extraíbles que se pueden quitar en los días de buen tiempo.

El sillín, conviene que sea de base ancha y para posiciones erectas como las de la bicicleta urbana, los acolchados de gel son mejores frente a los tradicionales de poliuretano.

Los cestillos y alforjas te permiten transportar pequeñas mercancías sin que tengas que cargar bolsas o mochilas que te desequilibren si no eres un ciclista experimentado. Conviene que las alforjas sean impermeables y lleven algún elemento reflectante. Hay numerosos modelos y algunos se pueden fijar a la tija del sillín.

También podrás encontrar en el mercado otros accesorios como retrovisores, sillitas y remolques para transportar niños.

Los cambios

En España no están muy extendidos los cambios internos, pero para el ciclismo urbano son muy apropiados ya que no necesitan de mantenimiento y permiten cambiar de marcha en parado. En su contra tienen que son más caros.

En cuanto al número de velocidades, para andar por la ciudad es suficiente que la bicicleta tenga de 3 a 7.

¿Qué ropa utilizar? Complementos

La ropa cuanto más cómoda mejor; evita las prendas demasiado ajustadas y los tejidos sintéticos que no favorecen la transpiración. Para no sudar suele ser suficiente que la prenda que va más pegada al cuerpo sea de un material técnico transpirable y luego colocar otros tipos de prendas que corten el viento o nos abrigen más.

Los días de lluvia puedes utilizar una capa que te cubra o incluso un traje de agua que puedas quitarte al llegar a tu destino. Otro elemento importante son los guantes, además de preservar tus manos del frío, disminuyen las vibraciones que el suelo transmite a tu cuerpo y en caso de caída se agradece el llevarlos.